miércoles, 23 de abril de 2014

LAS SECTAS MASÓNICA E ILLUMINATI ATACAN "EL DERECHO A LA EXISTENCIA" Y A DIOS

Confesiones de un antiguo masón

La entrevista a Maurice Caillet, revela los actos y propuestas delictivos que atentan contra la vida humana, el “Derecho a Existir es la piedra angular de todo derecho y es el derecho fundamental de todo ser humano, si éste es negado, todos los demás derechos del hombre irán cayendo en cascada, golpeados por las acciones de la masonería.
Los masones adoran a demonios específicos, esto no es nada nuevo, como Lucifer, Baphomet, Rhá, Moloch, Baal y Satanás, entre otros. La masonería en el mundo, y México no es la excepción,  a través de sus miembros, pertenecientes a Partidos Políticos de izquierda y de derecha, con sus representantes en los poderes legislativos, ejecutivos y judiciales, además de los monárquicos,  establece sus planes de ataque a los derechos fundamentales.
Desde lo que ellos llaman como los trabajos en sus tenidas en los talleres o en logias, confabulan los planes de degradación y envilecimiento de la vida humana, destrucción de la moral y destrucción de la religión, en particular de la Iglesia Católica. La secta masónica, por supuesto, tiene una fuerte presencia entre los judíos, a la que pertenecen rabinos, jerarcas católicos infiltrados, políticos, gobernantes, legisladores, comunicadores sociales, industriales, empresarios, artistas, etc.
La masonería es uno de los tentáculos de la secta iluminati, fundada por el exsacerdote jesuita alemán de origen judío y luego satanista Adam Weishaupt, y sus dirigentes son iluminati, quienes adoran a los mismos demonios. La secta iluminati es la cabeza del pulpo de las demás sectas que tienen como propósito fundar “una iglesia universal”, ecuménica, oficial y sin Dios; y establecer  un Gobierno Mundial –Nuevo Orden Mundial- que surgirá de la Comunidad Económica Europea, cuyos principales fundadores son judíos. Estas dos plataformas, serán dirigidas por el anunciado Devastador Anticristo Maitreya Raj Patel, a quien cuidan y sostienen los miembros del movimiento sionista como los rabinos y los jerarcas infiltrados en la Iglesia hasta la Cúpula Vaticana por los Prioratos de Praga y de Sión, como es el clarísimo caso de Joseph Ratzinger Peintner, el papa judío alemán Benedicto XVI y el pro-sionista papa Francisco, caracterizados por sus herejías y los golpes contra la Tradición de la Iglesia y la Moral enseñada por Jesús en los Evangelios.
En México hay casos clarísimos de masones políticos corruptos, como los del masón de izquierda Andrés Manuel López Obrador, con escándalos por sus violaciones a sentencias judiciales, la obtención ilícita de grandes cantidades de dinero de empresarios a través de sus más cercanos colaboradores, pagos exorbitantes a su gabinete más cercano, sostener ideología masónica, entre cuyos postulados se desafía a los Diez Mandamientos, a las apariciones de la Virgen de Guadalupe, se promueve el infernal aborto, las uniones homosexuales y la eutanasia, sosteniendo en su mano el estandarte de la masonería.
Parece ser que los mexicanos están dormidos y participan en las filas de los partidos de izquierda como el PRD, el PRI y el movimiento MORENA del mismo masón AMLO.
La entrevista en cuestión, es confirmatoria de lo que hemos expuesto, dada la importancia y gravedad de los actos y planes de la masonería, secta definida por muchos Pontífices como “la Sinagoga de los demonios”, la reproducimos textualmente a continuación.
Confesiones de un antiguo masón
Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa, revela secretos en “Yo fui masón”
La entrevista a Maurice Caillet, revela los actos y propuestas delictivos que atentan contra la vida humana, el “Derecho a Existir es la piedra angular de todo derecho y es el derecho fundamental de todo ser humano, si éste es negado, todos los demás derechos del hombre irán cayendo en cascada, golpeados por las acciones de la masonería.
Los masones adoran a demonios específicos, esto no es nada nuevo, como Lucifer, Baphomet, Rhá, Moloch, Baal y Satanás, entre otros. La masonería en el mundo, y México no es la excepción,  a través de sus miembros, pertenecientes a Partidos Políticos de izquierda y de derecha, con sus representantes en los poderes legislativos, ejecutivos y judiciales, además de los monárquicos,  establece sus planes de ataque a los derechos fundamentales.
Desde lo que ellos llaman como los trabajos en sus tenidas en los talleres o en logias, confabulan los planes de degradación y envilecimiento de la vida humana, destrucción de la moral y destrucción de la religión, en particular de la Iglesia Católica. La secta masónica, por supuesto, tiene una fuerte presencia entre los judíos, a la que pertenecen rabinos, jerarcas católicos infiltrados, políticos, gobernantes, legisladores, comunicadores sociales, industriales, empresarios, artistas, etc.
La masonería es uno de los tentáculos de la secta iluminati, fundada por el exsacerdote jesuita alemán de origen judío y luego satanista Adam Weishaupt, y sus dirigentes son iluminati, quienes adoran a los mismos demonios. La secta iluminati es la cabeza del pulpo de las demás sectas que tienen como propósito fundar “una iglesia universal”, ecuménica, oficial y sin Dios; y establecer  un Gobierno Mundial –Nuevo Orden Mundial- que surgirá de la Comunidad Económica Europea, cuyos principales fundadores son judíos. Estas dos plataformas, serán dirigidas por el anunciado Devastador Anticristo Maitreya Raj Patel, a quien cuidan y sostienen los miembros del movimiento sionista como los rabinos y los jerarcas infiltrados en la Iglesia hasta la Cúpula Vaticana por los Prioratos de Praga y de Sión, como es el clarísimo caso de Joseph Ratzinger Peintner, el papa judío alemán Benedicto XVI y el pro-sionista papa Francisco, caracterizados por sus herejías y los golpes contra la Tradición de la Iglesia y la Moral enseñada por Jesús en los Evangelios.
En México hay casos clarísimos de masones políticos corruptos, como los del masón de izquierda Andrés Manuel López Obrador, con escándalos por sus violaciones a sentencias judiciales, la obtención ilícita de grandes cantidades de dinero de empresarios a través de sus más cercanos colaboradores, pagos exorbitantes a su gabinete más cercano, sostener ideología masónica, entre cuyos postulados se desafía a los Diez Mandamientos, a las apariciones de la Virgen de Guadalupe, se promueve el infernal aborto, las uniones homosexuales y la eutanasia, sosteniendo en su mano el estandarte de la masonería.
Parece ser que los mexicanos están dormidos y participan en las filas de los partidos de izquierda como el PRD, el PRI y el movimiento MORENA del mismo masón AMLO.
La entrevista en cuestión, es confirmatoria de lo que hemos expuesto, dada la importancia y gravedad de los actos y planes de la masonería, secta definida por muchos Pontífices como “la Sinagoga de los demonios”, la reproducimos textualmente a continuación.
Confesiones de un antiguo masón
Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa, revela secretos en “Yo fui masón”
MADRID, jueves, 6 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Maurice Caillet, venerable de una Logia francesa durante 15 años, desvela secretos de la Masonería en un libro recién publicado por "LibrosLibres" con el título "Yo fui masón".
Rituales, normas de funcionamiento interno, juramentos y la influencia en la política de esta organización secreta salen ahora a la luz, en particular las implicaciones del juramento que obliga a defender a otros "hermanos" masones.
El volumen desvela también la decisiva influencia de la Masonería en la elaboración y aprobación de leyes, como la del aborto, en Francia, de la que él, como médico, participó activamente.
Caillet, nacido en Burdeos (Francia) en 1933, especializado en Ginecología y Urología, practicó abortos y esterilizaciones antes y después de que gozasen de amparo legal en su país. Miembro del Partido Socialista Francés, llegó a alcanzar cargos de relevancia en la Administración sanitaria.
--¿Cuándo entra usted oficialmente en la Masonería?
--Maurice Caillet: A principios de 1970 me convocaron para una posible iniciación. Yo lo ignoraba prácticamente todo acerca de lo que me esperaba. Tenía 36 años, era un hombre libre y nunca me había afiliado a sindicato ni partido político alguno. Así pues, una tarde, en una discreta calle de la ciudad de Rennes, llamé a la puerta del templo, cuyo frontón estaba adornado por una esfinge de alas y un triángulo que rodeaba a un ojo. Fui recibido por un hombre que me dijo: "Señor, ha solicitado ser admitido entre nosotros. ¿Su decisión es definitiva?, ¿está usted dispuesto a someterse a la pruebas? Si la respuesta es positiva, sígame". Hice un gesto de aquiescencia con la cabeza. Me puso entonces una venda negra sobre los ojos, me cogió por el brazo y me hizo recorrer una serie de pasillos. Empecé a sentir cierta inquietud, pero antes de poder formularla oí cómo se cerraba la puerta detrás de nosotros...   

--En su libro "Yo fui masón" explica que la masonería fue determinante en la introducción del aborto libre en Francia en 1974.  

--Maurice Caillet:  La elección de Valéry Giscard d'Estaing como Presidente de la República francesa en 1974 llevó a Jacques Chirac a ser elegido Primer Ministro, teniendo éste como consejero personal a Jean-Pierre Prouteau, Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, principal rama masónica francesa, de tendencia laicista. En el Ministerio de Sanidad colocó a Simone Veil, jurista, antigua deportada de Auschwitz, que tenía como consejero al doctor Pierre Simon, Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, con el cual yo mantenía correspondencia. Los políticos estaban bien rodeados por los que llamábamos nuestros "Hermanos Tres puntos", y el proyecto de ley sobre el aborto se elaboró con rapidez. Adoptada por el Consejo de Ministros en el mes de noviembre, la ley Veil fue votada en diciembre. ¡Los diputados y senadores masones de derechas y de izquierdas votaron como un solo hombre!
--Usted comenta que entre los masones hay obligatoriedad de ayudarse entre sí. ¿Sigue siendo hoy así?
--Maurice Caillet: Los 'favores' son corrientes en Francia. Ciertas logias tratan de ser virtuosas, pero el secreto que reina en estos círculos favorece la corrupción. En la Fraternal de los Altos Funcionarios, por ejemplo, se negocian ciertas promociones, y en la Fraternal de Construcciones y Obras Públicas se reparten los contratos, con consecuencias financieras considerables. 

--¿Usted se benefició de esos favores?
--Maurice Caillet: Sí. El Tribunal de Apelación presidido por un "hermano" se pronunció sobre mi divorcio ordenando costas compartidas, en lugar de ponerlas todas a mi cargo, y redujo la pensión alimenticia a la ayuda que debía prestar a mis hijos. Tiempo después, tras tener un conflicto con mis tres socios de la clínica, otro "hermano masón", Jean, director de la Caja de la Seguridad Social, al enterarse de este conflicto, me propuso asumir la dirección del Centro de Exámenes de Salud de Rennes.  
 
--¿Afectó a su carrera profesional el abandono de la masonería?
--Maurice Caillet: Desde entonces no he encontrado un puesto en ninguna administración pública o semipública, a pesar de mi rico currículum.
 
--¿En algún momento tuvo amenazas de muerte?
--Maurice Caillet: Tras ser despedido de mi puesto de trabajo de la administración y comenzar a pleitear contra dicha decisión arbitraria, recibí la visita de un "hermano" de la Gran Logia de Francia, catedrático y secretario regional de Fuerza Obrera, quien me dijo con la mayor frialdad que si pleiteaba ante la magistratura laboral ‘ponía en peligro mi vida' y él no podría hacer nada para protegerme. Nunca imaginé que podría estar amenazado de muerte por conocidos y honorables masones de nuestra ciudad.  
 
--Usted era miembro del Partido Socialista y conocía a muchos de sus "hermanos" que se dedicaban a la política. ¿Podría decirme cuántos masones hubo en el Gobierno de Mitterrand?
--Maurice Caillet: Doce. 

--Y, ¿en el actual de Sarkozy?
--Maurice Caillet: Dos.  

--Para un ignorante como yo, ¿podría decirme cuáles son los principios de la masonería? 

--Maurice Caillet: La masonería, en todas sus obediencias, propone una filosofía humanista, preocupada ante todo por el hombre y consagrada a la búsqueda de la verdad, aun afirmando que ésta es inaccesible. Rechaza todo dogma y sostiene el relativismo, que coloca a todas las religiones en un mismo plano, mientras que desde 1723, en las Constituciones de Anderson, ella se erige a sí misma en un plano superior, como "centro de unión". De ahí se deduce un relativismo moral: ninguna norma moral tiene en sí misma un origen divino y, en consecuencia, definitivo, intangible. Su moral evoluciona en función del consenso de las sociedades. 
 
--Y, ¿cómo encaja Dios en la masonería?
--Maurice Caillet: Para un masón, el concepto mismo de Dios es especial, y eso si es que se le menciona, como en las obediencias llamadas espiritualistas. En el mejor de los casos es el Gran Arquitecto del Universo, un Dios abstracto, pero solamente una especie de "Creador-maestro relojero", como le designa el pastor Désaguliers, uno de los fundadores de la masonería especulativa. A este Gran Arquitecto se le reza, si se me permite la expresión, para que no intervenga en los asuntos de los hombres, y ni siquiera se le cita en las Constituciones de Anderson.

--¿Y el concepto de la salvación?
--Maurice Caillet: Como tal no existe en la masonería salvo en el plano terrenal: es el elitismo de las sucesivas iniciaciones, aunque éstas puedan considerarse pertenecientes al ámbito del animismo, según René Guènon, gran iniciado, y Mircea Eliade, gran especialista en religiones. Es, también, la búsqueda de un bien que no se especifica en ninguna parte... puesto que la moral evoluciona en la sinceridad, la cual, como todos sabemos, no es sinónimo de verdad.

--¿Cuál es la relación de la masonería con las religiones?
--Maurice Caillet: Es muy ambigua. En principio, los masones proclaman con firmeza una tolerancia especial hacia todas las creencias e ideologías, con un gusto muy marcado por el sincretismo, es decir, una coordinación poco coherente de las diferentes doctrinas espirituales: es la eterna gnosis, subversión de la fe verdadera. Por otra parte, la vida de las logias, que ha sido mía durante 15 años, revela una animosidad particular contra la autoridad papal y contra los dogmas de la Iglesia católica
 
--¿Cómo comenzó su descubrimiento de Cristo?
--Maurice Caillet: Yo era racionalista, masón y ateo. Tampoco estaba bautizado, pero mi mujer Claude estaba enferma y decidimos ir a Lourdes. Mientras ella estaba en las piscinas, el frío me obligaba a refugiarme en la Cripta, donde asistí, con interés, a la primera misa de mi vida. Cuando el cura, al leer el Evangelio, dijo: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá', se produjo un choque tremendo en mí porque esta frase la oí el día de mi iniciación en el grado de Aprendiz y la solía repetir cuando, ya Venerable, iniciaba a los profanos. En el silencio posterior -pues no había homilía- oí claramente una voz que me decía: ‘Bien. Pides la curación de Claude. Pero ¿qué ofreces?'. Instantáneamente, y seguro de haber sido interpelado por Dios mismo, sólo me tenía a mí mismo para ofrecer. Al final de la misa, acudí a la sacristía y pedí Inmediatamente el bautismo al cura. Éste, estupefacto cuando le confesé mi pertenencia masónica y mis prácticas ocultistas, me dijo que fuera a ver al arzobispo de Rennes. Ese fue el inició de mi itinerario espiritual.
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Fuente: ZENIT El mundo visto desde Roma. http://www.zenit.org/es/articles/confesiones-de-un-antiguo-mason


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